Por lo que me han platicado cuando recibo feedback de mis amigos lectores, es que les gustan mucho las reflexiones que a veces escribo. Incluso hace poco me mandaron un mail que me decía que era muy agradable encontrarse a una persona humana, consciente y espiritual tras un blog que podría de pronto parecer de cosas superficiales.

Me llenó de alegría pues muchas veces entro en ese conflicto, si puede ir lo uno con lo otro. Pero el día de hoy estoy segura que sí; el hecho que hable de temas de moda o de belleza, que recomiende restaurantes, productos de joyería, hoteles de lujo, etc… no quiere decir que por eso no pueda seguir siendo una persona espiritual y seguir trabajando cada día en ser mejor persona y más evolucionada.

Mi blog ha sido un hobby para mí,  que empecé ya desde hace como año y medio de manera independiente; algo que disfruto hacer porque amo escribir, porque necesito escribir y porque nada me da más gusto cuando algo que escribo puede ser de utilidad para alguien de ustedes. Los primeros posts, creo que ni mi mamá los leía, pero continué haciéndolo por puro gusto sin pensar la aceptación que llegaría a tener. Me divertía y era suficiente. Incluso, hasta hace unos meses me enteré del boom que había a nivel mundial de bloggers (sobre todo Europa y Estados Unidos y empecé a estudiar y seguir a a algunos que me parecen fabulosos).

A lo largo de este tiempo, me han llegado mails preguntándome cuáles son los mejores chocolates de México (para regalar al jefe), qué restaurante recomiendo para pedir matrimonio; en qué hotel recomiendo hospedarse en San Miguel; dónde hay spa para embarazadas; tips para abrir un blog; y hasta cómo le pueden hacer para saber cuándo juega Federer en el Sony Ericsson de Miami para el regalo sorpresa de una novia argentina a un novio que es fan de este tenista; entre muchas otras cosas que ni se imaginan. Es muy divertido y a la vez muy graftificante y creánme que siempre contesto a sus mails y me encanta.

Esos mails, esos comentarios que siempre me escriben tan bonitos, es lo que me motiva y me hace seguir adelante con este blog; es lo que me hace tener que arreglarme el día que más flojera tengo para ir a algún evento o algún lugar de donde sé que sacaré algo provechoso e informativo para ustedes. Aunque tuviera un solo lector que siguiera mi blog, sería motivo suficiente para seguir haciéndolo.

Con este blog no busco en ningún momento, parecer pretenciosa, lamento si a veces lo parece por las marcas que puedan aparecer en él. Tampoco dar la imagen de ególatra (comparto mis fotos para que sea más vivencial), no pretendo imponer modas, para eso hay trendsetters internacionales muy famosos y especialistas. Simplemente trato de ser siempre yo y hacer las cosas de una forma natural. Es como mi diario. Busco recomendar, busco compartir, busco poder servirles como guía en muchos aspectos (con los años de experiencia periodística que me avalan), y que pasemos un rato juntos a través de mis vivencias y experiencias en el día a día. Y pues las cosas bonitas nos gustan a todos ¿no?

Gracias de verdad a todos aquéllos que me siguen, que están pendientes de los posts, que toman en cuenta las recomendaciones…. ¡Es increíble cuando alguien me dice: “fui al restaurente que dijiste”… “fui a la tienda que recomendaste!… “Compré la pulsera que enseñaste.” Gracias, gracias, gracias…

Pues aquí seguiremos dando lata y me permito hacer este post un poco más personal, para que conozcan más de mí y que tengan la confianza de acercarse y preguntarme siempre que quieran .

¡Los quiero y les agradezco!

Con cariño,

Nuria