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Reflexión: Aléjate de las personas tóxicas

Reflexión: Aléjate de las personas tóxicas

Dicen que para vivir la mejor vida posible, te tienes que rodear de las mejores personas posibles. ¿Por qué? Porque las personas a nuestro alrededor determinan en gran medida nuestro entorno.

Comunmente nos vemos rodeados de gente que podemos querer mucho pero que de una manera o de otra nos contaminan. Estas personas no suelen darse cuenta o no lo hacen en la mayoría de los casos de una forma intencional, están tan metidos en sus embrollos y negatividad que no logran dimensionar el mal que pueden causar.

Es triste pero la solución probablemente será alejarnos de estas personas. Si son muy queridos, podemos intentar hacerles saber lo que están transmitiendo, pero si no vemos una respuesta y cambios positivos, no queda otra que tomar una sana distancia. Con el tiempo, lo agradeceremos.

Recordemos que todos podemos tener algo de tóxicos en ciertos momentos de nuestra vida pero lo importante es saber reconocerlo y salir de eso para no dañar a nadie, empezando por nosotros mismos.

¿Quiénes son las personas tóxicas?

Para empezar, son aquéllas que son vampiros energéticos, esos que te roban la energía y cada vez que los ves, sales agotado y queriendo correr a tu casa a tirarte en un sofá. Algunas de éstas personas saben que son vampiros, muchos no lo saben, pero en ambos casos son igual de dañinos.

Otro tipo de personas tóxicas son los negativos, quejumbrosos y pesimistas que a todo le encuentran el lado malo de vida. Estas personas no se dan cuenta que entre más negativos son, más negatividad atren a su vida y muchas veces pueden transmitir sentimientos negativos a los demás como el típico: “seguro te vas a enfermar”; “no creo que te den el trabajo”; “esa operación es súper peligrosa y mucha gente se muere”; “tener hijos (en el parto) es el peor sufrimiento (a una mujer embarazada)”… Y así, miles de ejemplos.

Los que hablan mal de ti a tus espaldas. Una vez que los detectas no hay un sentido para conservarlos en tu vida; quien te clava una vez un puñal en la espalda, seguramente lo volverá a hacer. Dicen que si te la hacen una vez es culpa de la otra persona, pero si te la hacen dos veces, es culpa tuya.

La gente que no evoluciona. Si eres alguien que te interesa crecer como persona en la vida, no te conviene estar cerca de gente que le tiene miedo a los cambios y que se queda estancada. Es importante siempre conocer nuevas personas, crear nuevos proyectos, tener metas y planes a futuro. Quien vive la vida inerte, hará que mueras con él/ella. Estas suelen ser personas que ves a través de los años y siguen pensando y actuando igual y cometiendo los mismos errores.

Los que no aportan nada. Estos son parecidos a los que no evolucionan; es gente que permanece estancada, que no crece en ningún aspecto, que no prospera, no se culitva y no suele ser gente de éxito; son gente sin oficio ni beneficio. Es importante rodearte de gente que siempre te aporte, sea interesante, gente de valores y de calidad, que te enriquezca con sus experiencias, sabiduría y consejos y que esté receptiva a que tú y otros le puedan aportar.

Los que te usan para descargarse. Siempre tiene que haber reciprocidad en una relación de cualquier tipo; hay quienes sólo te buscan para descargar sus problemas pero no son un oído cuando tú los necesitas o ni siquiera te preguntan si tú estás bien. Este tipo de personas suelen ser egoístas y sólo pensar en ellos, probablemente son los mismos que cuando los necesites para algo no van a estar.

Los depresivos. Aunque bien una depresión es una enfermedad y no un estado de ánimo, depende del paciente tomar las medidas para lograr salir de ella. Si las depresiones se vuelven constantes y llegan a ser una forma de vida, sin duda, acabarán con la paciencia con la gente alrededor que se preocupa.

Los que pretenden vivir a costa de los demás. Psicológica y socialmente está comprobado que todos los seres humanos necesitamos de los demás para relacionarnos; sin embargo, hay personas que buscan siempre sacar un provecho de los demás con alevosía y ventaja. Se aprovechan de las buenas intenciones de las personas para obtener beneficios, normalmente sin una buena intención. Al final, todo mundo acaba detectándolos y se les cae el teatro.

Finalmente, lo más importante es rodearnos de gente de calidad; es mucho mejor tener sólo a unos cuantos que cuentes con los dedos de las manos que a un séquito de personas que te drenen y den siempre para bajo. Entre más positiva y más exitosa sea la gente en nuestra vida, mejor va a ser nuestro entorno. Tomemos fuerza para ir dejando atrás a quien no camina a la par de nosotros y sólo representa una cadena en el pie.

 


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NuriaDM
Blogger & Entrepreneur. Amo a los animales, soy vegetariana y fan del tenis. Creo en la magia y tengo el sueño tan ligero como la Princesa del Guisante.

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2 Comments

  • margi February 4, 2015 8:05 AM

    Sin duda alguna, estas personas causan daño en nuestras vidas y hay que saber cuidarse mucho de ellos. Gracias por el post!

  • Enid April 29, 2015 8:59 PM

    Yo he conocido personas así, y en definitiva lo mejor es rodearse de gente que aporte algo positivo a nuestras vidas. Gente que nutra nuestras experiencias y que nos haga sentir bien 🙂

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