Sin darnos cuenta, continuamente nos llenamos nosotros mismos de muletas que aparentemente nos hacen la vida más fácil; esto va desde fumar, tomar pastillas para dormir, leer libros de autoayuda, comer golosinas para calmar la ansiedad, tener expertos por consultar, amigos por llenar tiempos y empleos solo para mantenernos a flote…

El problema es que es difícil resistirse a ellos, y una vez que caes, es difícil salir pues se genera una gran dependencia que es como una especie de cárcel autoimpuesta, de la cual no quieres salir por cierta comodidad y aparente seguridad.

El círculo vicioso se hace más grande y sigues recayendo en lo mismo… A lo largo del tiempo se van limitando tus opciones y tu capacidad de maniobra. El problema es que cuando tienes algo realmente difícil que enfrentar o una decisión importante que tomar, no tendrás algo real dentro de ti en lo cual apoyarte.

Las personas más fuertes son las que desarrollan ese potencial y fuerza interior enfrentando las adversidades sin muletillas de ningún tipo. Es muy difícil lograrlo pero puede conseguirse; hay que empezar por ir soltando poco a poco estas dependencias, incluso por ir soltando a la gente que buscas para que te escuche y aconseje cuando tienes una preocupación o a la gente que suele resolverte todo.

Tenemos que escuchar más nuestra voz interior y menos la voz de las otras personas. Cuando logremos estar completamente solos con nosotros sin mismos, sin apoyarnos en libros, películas, pastillas, comida, cigarros, alcohol, personas, entonces realmente hemos conseguido librarnos de la dependencia y desarrollar nuestra fuerza interior. Es un trabajo de tiempo pero la práctica hace al hábito.

Saludos!

Tags : reflexiones

1 Comment

Leave a Response