Todas en algún momento hemos enfrentado situaciones difíciles o tomado decisiones importantes que nos hacen ser #UnaMujerDeVerdad.

Hace poco me invitaron a ser parte de la campaña #UnaMujerDeVerdad; me gustó mucho la idea porque es una oportunidad para compartir con ustedes un poco más de los momentos que han marcado mi vida y las decisiones que he tenido que tomar que han definido mi camino.

Lo más difícil que he tenido que enfrentar fue perder a mi papá de un momento a otro hace poco más de diez años, algo que nadie en mi familia vimos venir. Él era todo para mí, era mi guía, mi ejemplo, la persona que más admiraba y que más quería… Y de pronto, ya no estaba. Así nada más, sin que me pudiera despedir de él. Además de aprender a vivir con su ausencia, tuve que de la nada aprender a formar mi propio criterio, a cuidarme yo sola tanto como me cuidaba él, a tomar mis propias decisiones y a hacerme también responsable de ellas. Tuve también que aprender a ver por mí misma y a no depender de nadie.

No ha sido nada fácil, pero poco a poco me fui haciendo más fuerte y entendí que aunque él ya no estaba, él siempre viviría en mí y en mi corazón, y que siguiendo sus enseñanzas, siempre honraría su memoria y seguiría en mi presente. Gracias a él soy una mujer con valores, responsable, fuerte y digna. Él me enseñó a no mentir y ser honesta, a ser siempre justa, a no faltarle a nadie, principalmente a mí misma, y a tener siempre fe en Dios.

Después, aunque él nunca me había dejado, tomé la decisión de dejar Veracruz y venirme sola a la ciudad de México en busca de realizar mis sueños, y mi sueño nunca ha sido otro que hacer siempre lo que amo: escribir y compartir. Mi autenticidad nunca me dejaría hacer algo distinto. No planeé ser blogger como profesión, simplemente se dio como una consecuencia de dedicarle tiempo, amor y entrega  a un hobby. A pesar de que fueron contados con los dedos de una mano las personas que creyeron en mi apuesta, yo seguí adelante, creyendo siempre en mí misma y actualmente es a lo que me dedico al 100% sin rendirle cuentas a nadie. Es un trabajo que me motiva todos los días, que me inspira, que me mantiene siempre creando, evolucionando, pensando en nuevos proyectos… tanto que a veces no puedo dormir de tantas ideas en la cabeza.

Soy feliz y me siento orgullosa de la mujer que soy, con todo y mis errores y defectos pero siempre tratando de ser una mejor persona y viendo para adelante,  y espero que donde quiera que esté, mi papá también lo esté de mí.

Ahora, platíquenme ustedes, ¿Qué las ha hecho #UnaMujerDeVerdad? (pueden usar este hashtag en sus redes). Por último, les comparto estos videos en los que Alessandra Rosaldo y Ludwika Paleta (quienes también participan en esta campaña) comparten su testimonio.