Desde hace mucho mi amigo el maestro de Kabbalah Ariel Grunwald me ha invitado a que tome estas clases, pero por una cosa u otra no he ido. Coincidentemente, hoy inició el curso 1 en el Bonito Pop Food, que me queda caminando de mi casa, así que todo se facilitó.


No es fácil resumir en un post todos los ejemplos que usó Ariel en la clase, pero en conclusión les resumo que la kabbalah es una sabiduría ancestral que siempre ha existido pero recientemente está saliendo a la luz porque las personas estamos más preparadas para entenderla y practicarla. Está basada en el libro El Zóhar, un texto hebreo, y se trata de practicar en la vida diaria la espiritualidad. No es ir a meditar, no es ir a sanar chakras, no es tomar yoga… es aprender las leyes del universo de una forma práctica, y aplicarla en nuestra vida; como por ejemplo, la ley de la causa y efecto…. “Nosotros somos responsables de lo que pasa en nuestra vida… y lo que nos pasa es consecuencia de lo que  hicimos en el pasado, así como lo que viene en el futuro es consecuencia de lo que estamos construyendo en el presente.”

Ariel asegura que con este curso -que dura seis sesiones (una a la semana)- aprenderemos a conectarnos con nuestra luz interior y dejar de estar buscando las cosas afuera, aprenderemos a controlar nuestros vacíos y entender de dónde vienen.

Hay una frase que usó que me encantó y es que “para crecer, hay que hacer lo que nos es incómodo”; y puso de ejemplo el gimnasio. Si vamos diario al gimnasio, pero nos sentamos a platicar, o hacemos diez minutos de caminadora, tendremos por seguro que no conseguiremos los resultados que esperamos. Así es en la vida, si no nos ponemos retos, si no nos obligamos y esforzamos a romper con lo que nos cuesta trabajo, también estaremos frenando nuestro crecimiento. Así que como un ejemplo, nos pidió contestar esa llamada incómoda o ir al evento que tanta flojera nos da ir en la semana, para ir rompiendo nuestra estructura de comodidad y abrir nuevas situaciones inesperadas.

A veces nos cerramos a tratar a una persona, que no sabemos qué bendición pueda traer a nuestra vida o de alguien querido. U otras veces hablamos mal de alguien y afectamos la percepción de la persona a quien se lo decimos, que no quiere decir que sea así con todo mundo.

Nos invitó también a ir en contra de lo que perciben nuestros cinco sentidos (que solo es el uno por ciento de la realidad, como lo dice el Curso de Milagros también) y que creamos en esa ley universal poderosa del más allá que dice que todo lo que sucede, sucede por una razón (aunque suene trillado); aunque en ese momento lo veamos como la peor tragedia del mundo (alomejor es una bendición disfrazada que después entenderemos).

En fin, me gustó mucho y quería compartirlo con los interesados para futuros grupos.  Cuesta 2 mil pesos el curso y dura seis semanas. Tengo entendido que este domingo y el siguiente, abrá uno intensivo.

Para mayores informes pueden escribir a: kcmexico@kabbalah.com  o llamar al 52 80 05 11. Saludos!!!

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